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Titular de un doctorado en farmacia en México, Mónica tuvo que reorientarse en Francia

Publicado en 31 octubre 2019

Hora de lectura 6 minutos

Mónica Vargas Sánchez es oriunda de México, era titular de un bachillerato más siete años de estudios en farmacia cuando llegó a Francia. Como su título no pudo ser convalidado, Mónica tuvo que reorientarse. Actualmente ocupa el puesto de sus sueños y nos cuenta su historia :)


¿Mi trayectoria?

Nací en México y soy farmacéutica de profesión. Obtuve el equivalente a un bachillerato más siete años de estudios en farmacia, pero el título no fue convalidado en Francia. En aquel entonces, conseguí una beca para ir a cualquier parte del mundo. Dudé mucho entre Inglaterra, Alemania y Francia, pero como quería aprender francés, elegí Francia para realizar un máster y un doctorado en química.

Llegué a París en el 2003. Durante cuatro años viví una experiencia fuerte e intensa. Nunca pensé que me preparaba para vivir otra experiencia tan intensa durante mi reorientación profesional como desarrolladora web y móvil 15 años después.

 

Lo que motivó mi reorientación profesional es… 

Más tarde, me convertí en madre de dos hijos y varias razones me llevaron a considerar una reconversión. Pese a que no había pensado para nada en la programación, ¡lo improbable sucedió!

Mucho antes, me volví fan de los Meetups y es principalmente gracias a  esta actividad que conocí la programación y desde entonces me quedé enganchada.

El Instituto Nacional de Empleo (francés) no pudo acompañarme en este proceso, pero fui respaldada por mi familia. Así que hicimos un préstamo para pagar la formación en la Wild Code School. Un préstamo que siempre pagamos.

 

¿Por qué elegir una reorientación profesional en el sector digital?

Conocí la programación en un meetup realizado por la pre-escuela digital. No estaba segura de que la programación fuera para mí. Así, desde finales del 2017 hasta mayo del 2018, realicé varios meetups para proyectarme mejor en esta nueva profesión y para conocer mejor los diversos ecosistemas. Me lo pasé muy bien porque la programación sí estaba hecha para mí.

Entre las múltiples tareas que aprecio de este nuevo oficio, está el hecho de que siempre hay que actualizarse. Por eso hoy, además de leer, pertenezco a muchos grupos en Meetup que me permiten actualizarme constantemente, mantener contactos y conocer a muchas personas.

Soy parte de la promoción JavaScript de septiembre del 2018 a enero del 2019 en el campus de Lyon.

Visité muchas escuelas antes de elegir la Wild Code School. Se puede decir que tuve un flechazo por  la Wild. Lo que más me atrajo fue su pedagogía inversa, que me permitía mantener mi autonomía adquirida en el pasado. Me gusta buscar y me gusta encontrar soluciones y cuanto más me cuesta, más retengo la información. Para mí, era el ambiente ideal para aprender.

Luego me sentí atraída por el hecho de que íbamos a trabajar en equipo en varios proyectos y en un proyecto para un cliente, lo que significaba para mí: ¡adrenalina! 

Por último, desde nuestro primer encuentro, fui muy bien recibida por la directora del campus de la Wild Code School de Lyon. Ella me apoyó aun cuando no estaba oficialmente inscrita. No se puede descuidar este punto cuando se está en proceso de reorientación profesional y se necesita todo el apoyo posible.

 

Y después de la Wild Code School, ¿qué hice?

Hice una pasantía después de la formación. Después de obtener el título de nivel III, quise realizar el aprendizaje en alternancia (clases – trabajo) en la Wild Code School de Lyon.

Después de mi entrevista con los responsables de recursos humanos de Apside, pensé que había encontrado una empresa donde realizar las prácticas de mi formación en alternancia. Sin embargo, durante mi reunión con el director de Apside Lyon, él me ofreció el puesto de mis sueños. Vio en mí puntos fuertes aparte de la programación: el hecho  que me gusten los meetups y que vaya al encuentro de los demás sin dificultad me consiguió el puesto de mis sueños. Le cuento todo esto :)

Hoy estoy trabajando en dos proyectos que me gustan mucho. El primero trata de la creación de un laboratorio en la empresa. Será una incubadora de proyectos que ayudará a muchos desarrolladores junior a desarrollar competencias antes de trabajar en una misión. Me parece formidable, porque la transición entre la formación y el primer empleo no siempre es evidente. En mi caso, no tenía el material adecuado para desarrollar mis proyectos personales durante y después de mi pasantía. Estoy muy contenta de ser parte del equipo a cargo de este proyecto.

Mi otro proyecto en Apside consiste en ser parte de este laboratorio, en desarrollar yo misma mis competencias en JavaScript. ¡Por lo tanto, no puedo esperar a que el laboratorio esté listo!

 

¿Mi "Dream Job"?

¡Esa es exactamente la pregunta que me hicieron cuando llegué a Apside! Respondí con toda franqueza y no me arrepiento porque obtuve el puesto de mis sueños. Un puesto donde puedo poner en práctica mis habilidades transversales. Mi sueño es primero dominar varios lenguajes de programación y luego transmitir mis conocimientos. Me gusta la innovación y algún día quiero contribuir a ella.

 

Si pudiera hablar con mi "yo" previo a la formación, le diría:

Me diría que viviera a fondo esta maravillosa aventura, que tomara el tiempo necesario para encontrar “mi método” para aprender mejor, que tratara de explicar a alguien más lo que aprendo para dominarlo más, que no olvide tener una actividad física indispensable para una mejor concentración y para el éxito. Sobre todo, lo más importante, que encuentre el equilibrio entre la familia y la formación.

  

Palabras finales:

¡Hay que atreverse y correr riesgos! Tenía una propuesta para ser contratada en planilla después de mi pasantía pero me di cuenta que mi lugar no estaba allí, así que me fui. Sí, tenía miedo, pero tenía que hacerlo. ¡Me arriesgué! Hoy no me arrepiento. He encontrado el trabajo de mis sueños y espero que esta hermosa aventura continúe.



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