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Día Internacional de la Mujer – Entrevista con Anna Stepanoff

Publicado en 04 marzo 2019

Hora de lectura 6 minutos

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y el lanzamiento de nuestra primera sesión en Madrid el 25 de marzo, os presentamos a Anna Stepanoff, fundadora de Wild Code School. En esta entrevista, nos cuenta su experiencia y nos da algunas recomendaciones.  

Hola Anna, ¡cuéntanos un poco acerca de tu trayectoria hasta llegar aquí!

¡Hola Carolina!

Estudié mucho antes de comenzar un negocio en el sector de la educación. Inicialmente, realicé mis estudios en Bielorrusia, de donde soy originalmente, y luego hice una Licenciatura de Artes en Harvard.

Mi sueño siempre fue ser profesora: mi abuela era maestra de educación infantil y fue una figura muy inspiradora para mí. Al crecer, mi ambición cambió y quería enseñar educación superior. Después de mi licenciatura me mudé a París e hice un doctorado en La Sorbonne donde impartí clases durante tres años. También pasé varios años trabajando como consultora en McKinsey.

Haber estudiado en diferentes países me hizo experimentar diversos entornos de aprendizaje, y me dio muchas ideas sobre la educación y cómo esta se podía hacer de una manera diferente. Me encanta enseñar, pero me gusta aún más crear proyectos educativos, inspirarme e imaginar enfoques de aprendizaje diferentes. Por eso nació Wild Code School en 2013, en un pequeño pueblo llamado La Loupe, en Francia.

Hoy, 5 años después, tenemos 13 campus en Francia, y ahora nos estamos expandiendo por Europa con sedes en Lisboa, Madrid, Bruselas, Berlín, Bucarest y Londres, ¡es muy emocionante!

Fundaste Wild Code School en 2013: ¿cuál es el concepto de escuela?

Es un concepto muy simple. Wild Code School es una red de escuelas por toda Europa donde se enseñan las habilidades digitales más nuevas y más demandadas para que nuestros graduados especializados puedan adaptarse a cualquier entorno laboral y cultural. Pueden trabajar en start-ups, compañías de rápido crecimiento o multinacionales, ya que las habilidades que enseñamos están muy solicitadas en el mercado laboral actual.

Nuestra filosofía pedagógica se basa en un aprendizaje híbrido. Esto significa que usamos la tecnología para mejorar la calidad de la educación, ¡pero nuestros instructores son clave en el proceso de aprendizaje de los estudiantes! Tenemos una plataforma online propia para ayudar y apoyar a los estudiantes, pero lo que marca la diferencia es la gente, los proyectos reales y la interacción cotidiana.

Wild Code School se enfoca en el éxito laboral y la carrera de nuestros estudiantes. Ponemos mucho énfasis en el coaching de carrera y la orientación profesional.

El mundo tecnológico es uno de los más complicados para el acceso de las mujeres. ¿Cuál fue tu mayor motivación para fundar una escuela de programación?

Mi principal desafío fue crear un nuevo entorno educativo, pero no necesariamente en la programación.

La programación es la habilidad más importante hoy en día, y la más creativa; todo nuestro entorno conectado se basa en ella. Si aprendes a programar, no dependerás de  algoritmos hechos por otros: podrás trabajar con ellos, modificarlos, cambiar la forma en que funciona tu teléfono o portátil para no depender de la tecnología. Podrás utilizarla para potenciarte a ti mismo, tus habilidades y las de otras personas.

Wild Code School es una escuela inclusiva y el 30% de los estudiantes son mujeres. ¿Cómo se les puede atraer para que se formen como desarrolladoras web?

En primer lugar, es muy importante tener mujeres en programación: cuando creas un sitio web o una aplicación, tienes mujeres al otro lado, como usuarias, igual que tienes hombres. Si durante el desarrollo del proyecto no cuentas con mujeres en la primera fase creativa, creas productos que no se adaptan perfectamente a ellas.

Además, los desarrolladores web tienen un rol clave en las empresas. Por lo tanto, si no hay mujeres, el equipo de desarrolladores será solo masculino, lo que no crea un buen ambiente de trabajo. La diversidad es muy importante.

Para atraer a las mujeres a estudios de programación, debemos mostrar que es un trabajo adecuado para ellas: hay que dar a conocer la historia de las mujeres en este campo, contar su viaje, sus experiencias.
Básicamente, necesitamos tener más mujeres y difundir su mensaje. Invitarles a hablar y tenerlas como maestras.

Por otro lado, en nuestras escuelas nos quitamos los zapatos, ¡todos somos iguales! Estamos más cómodos y por lo tanto somos más creativos.

Según Harvard Business Review (junio de 2018), solo el 9% de las mujeres en puestos de gestión son CEO. Existen barreras estructurales y de otro tipo que limitan el progreso profesional de las mujeres. ¿Cómo has superado tú esas barreras?

No es fácil y no tenemos muchos modelos para pedir consejo.

Hay que saber organizarse muy bien para tener equilibrio entre la vida, el trabajo y la familia, especialmente con los niños: requieren mucho tiempo y compañía. Yo tengo tres hijos y ese es mi desafío diario. Necesitamos compartir responsabilidades con nuestro compañero y  padre de nuestros hijos y tener su apoyo.

Personalmente recomiendo a las mujeres que sean valientes, que piensen que es posible. Veo que muchas se ponen límites a sí mismas. Les animo a probar cosas, a hacer proyectos, y si no funciona, ¡no pasa nada!

¿Cuál es tu visión del futuro de las mujeres en la sociedad?

¡Gran pregunta! Solo espero que las mujeres tengan el mismo papel que los hombres en la sociedad: ¡igualdad y paridad!

Me encantaría ver a las mujeres en busca de ambiciones más elevadas y de más poder, y a los hombres que acepten y compartan responsabilidades.

¿Qué recomiendas para apoyar la carrera de las mujeres en puestos de liderazgo?

Es muy importante probar cosas nuevas y pensar: “¿qué es lo que realmente quiero hacer en mi vida?”. ¡Aprovecha una posibilidad o una idea y ponla a prueba!

Como ejemplo, hay tendencia en nuestros estudiantes incluso con el mismo nivel de habilidades. Los hombres tienden a decir: «¡lo sé todo, puedo hacerlo!». Por otro lado, las mujeres tienden a decir: «necesito aprender más, no estoy lista! «.

Lo veo todo el tiempo cuando busco instructores para enseñar en nuestras escuelas. Cuando me acerco a los hombres, me encuentro con desarrolladores muy jóvenes y con poca experiencia que dicen estar listos para ser maestros, y en cambio las mujeres que tienen un doctorado dicen que no están preparadas para enseñar. Es la falta de confianza en el entorno laboral lo que debemos superar.

¡Wild Code School apoya a las mujeres en la tecnología!